Me siento miserable

Los seres humanos tendemos, con la mano en la cintura, a hacer afirmaciones generales sobre la naturaleza humana. ¿Ya se dieron cuenta de que eso es precisamente lo que acabo de hacer?

No sé nada. Ni siquiera sobre mí mismo. No sé si lo que creo saber es verdad o no. Tampoco sé si lo que quiero es conocer la verdad o aceptar mi ignorancia con humildad. 

Creo que soy una persona que tiende fácilmente a la melancolía. Tal vez así somos todos los seres humanos (ahí voy otra vez). ¿No sería acaso lo natural, tomando en cuenta el poco sentido que tiene la vida? Desde cierta perspectiva, todo me parece muy absurdo. ¿Para qué estamos vivos, si vamos a morir? Somos una coincidencia, nada más, y no hay nada que intrínsecamente signifique algo. No podemos ya vivir como los animales, que por mero instinto saben qué tienen que hacer, cómo tienen que vivir su vida. Sería fácil ser una hormiga o una abeja. Su existencia tampoco tiene mucho sentido, pero a ellas no les importa: ellas trabajan, viven, se reproducen, hacen las cosas que su diminuto sistema nervioso les dice que hagan. No se cuestionan si son felices. No lo son. Tampoco son infelices. La felicidad no es algo que les preocupe.

La felicidad es algo que nos inventamos nosotros, seres con mayor capacidad cognitiva*. La felicidad es ese estado que queremos alcanzar para sentir que vivir vale la pena. La necesitamos porque nuestro gran cerebro evolucionado, que nos hace tan hábiles, tan adaptables, es también nuestra gran maldición, porque nos hace conscientes de nosotros mismos y de nuestras limitaciones, incluyendo el hecho de que algún día nos vamos a morir. 

Lo contrario de la felicidad es el sufrimiento. Sufrir es muy fácil porque es la otra cara de la moneda. O es una o es otra, o tal vez es las dos, pero nunca es ninguna. La moneda está ahí y no la podemos ignorar. Y cuando no somos felices, sufrimos. Y podemos sufrir por muchas razones; el budismo dice que sufrimos por aversiones y apegos, por ejemplo. Ésta me parece una explicación clara y explícita, y, de hecho, el budismo es una filosofía que se centra en analizar el origen del sufrimiento y buscar un camino para librarse de él. Seguramente no es el único camino. No creo que haya un camino único. Otro camino puede ser, por ejemplo, la ignorancia. Otro camino podría ser Dios.

Dios. Eso es exactamente lo que mi padre me diría. Lo que mi padre me dijo alguna vez:

"El hombre es una criatura abierta a la trascendencia, lo cual crea un vacío existencial en nosotros que sólo Dios puede llenar."

Por supuesto que mi padre es una persona muy católica, y yo lo entiendo. Pero algo me dice que no es Dios el camino para mí (lo cual no significa que no pueda serlo para otros), porque, en primer lugar, ya no estoy tan seguro de que Dios exista. Me gusta más la idea del budismo, pero tampoco sé lo suficiente al respecto.

No soy un pesimista. Creo que la felicidad puede alcanzarse y tengo una serie de convicciones morales e ideológicas al respecto. Por ejemplo, pienso que la felicidad es una elección y que los seres humanos, como seres lingüísticos que somos, creamos una parte de nuestra realidad (la única, minúscula parte de la realidad que podemos controlar) a partir de nuestras declaraciones. Por eso cuando me preguntan si soy feliz digo que sí, lo soy. Porque al declarar que soy feliz estoy tomando la decisión de serlo.

Sin embargo, me siento miserable. A pesar de que trato de vivir de acuerdo a mis convicciones, me cuesta mucho trabajo sentirme bien. Últimamente casi no me siento alegre.

Alegría y dolor son el otro par (la tristeza es un tipo de dolor, creo). No son equivalentes a felicidad y sufrimiento, pero podría decirse que son análogos. Alegría y dolor son emociones, y las emociones son simples reacciones de nuestro cuerpo, sensaciones físicas que responden a los estímulos del mundo. 

Aclaración: lo que estoy afirmando arriba no es ciencia, aunque seguramente hay algo de ciencia al respecto. Tiene más que ver con la interpretación de lo que he aprendido a través de mi experiencia o de la experiencia de otros.

Si bien la felicidad y la alegría no son la misma cosa (porque conceptualmente son distintas), están asociadas. Uno esperaría que una persona feliz estuviera alegre más parta del tiempo, y que pudiera superar el dolor más fácilmente. Creo que por lo menos ahora, no es mi caso.

Me siento miserable.

Recientemente terminé una relación de pareja. Más bien, me terminaron. El chico con el que andaba me gustaba mucho, y yo lo quería. Pero él decidió que lo mejor era no continuar, por sus propias razones, por sus propios problemas. Me cuesta trabajo entenderlo, pero lo acepto, porque una de mis convicciones es aceptar el mundo, aunque no siempre me guste. 

Creo que tengo una pequeña obsesión con el amor. Cualquiera que haya leído mis blogs de adolescente (que me dan pena, pero que decidí no borrar nunca) puede darse cuenta de que yo era un chico enamorado del amor. Lo sigo siendo. Y desde mi experiencia, puedo decir que, en efecto, los momentos en que me he sentido más completo han sido cuando he tenido una pareja. Sin embargo, no quiero creer que necesito una pareja para ser feliz, justamente por la manera en que definí anteriormente la felicidad. 

Pero no sólo es el amor romántico (o más bien la falta de éste) lo que me hace sentir miserable. Hay otras cosas, como mi elección de carrera, mis decisiones pasadas y el miedo que me da no tener estabilidad económica en el futuro. El mundo sencillamente no es fácil.

Por supuesto que tengo muchas cosas por las cuales sentirme agradecido. Al fin y al cabo, no puedo negar la gran cantidad de privilegios con los que vine al mundo. Nací en un país que, si bien no es perfecto, me permite ser libre. Nací en una familia unida y con estabilidad económica. Nací sin malformaciones o enfermedades de difícil tratamiento. Además, a lo largo de mi vida he obtenido cosas buenas: amigos reales, oportunidades de desarrollo académico y laboral, viajes... En resumen, mi vida es buena. Podría ser mejor, sí, pero también podría ser mucho peor.

Recuerdo que cuando iba en prepa y escribía en mi blog a menudo, lamentándome de muchas cosas (y en especial de todo lo relacionado al amor), mucha gente me criticaba, pero especialmente un amigo que tenía. Él de hecho era muy cruel conmigo. Pero lo cierto es que justamente para eso era mi blog. Era una suerte de válvula de escape que le permitía a mi yo adolescente seguir adelante a pesar de ese sufrimiento (sí, del primer mundo, pero real al fin y al cabo) que a veces lo hacía sentirse asfixiado.

Ya no soy un adolescente, pero a veces, y de hecho, ahora, aún me siento asfixiado. Ya ha pasado más de un mes de mi rompimiento y sigue habiendo días en que me duermo llorando. Ahora mismo, además, estoy enfermo, y todos los días llueve muchísimo. Nada de esto es bueno para mi ánimo. No es nada nuevo, pero escribir esto me ayuda a sentirme más calmado.

¿Qué puedo hacer ahora? He estado meditando todos los días desde hace un poco más de una semana. No mucho tiempo, pero con constancia. Al parecer hay mucha evidencia empírica, incluso científica, de que la meditación hace maravillas con la mente y con el cuerpo, aunque suene contraintuitivo (¿cómo sentarse durante cinco minutos al día y simplemten (ja!) concentrarse en la respiración puede ser tan buena medicina?). También tengo la intención de hacer más ejercicio (eso sí puedo decirlo por mi experiencia: el ejercicio ayuda mucho al ánimo), pero ahora mismo no puedo, por la enfermedad (eso hace que me desespere un poco). Mi mejor amigo me dijo que debería tomar un hobby diferente a lo que siempre he hecho (eso significa que ponerme a estudiar idiomas no cuenta).

Quiero estar bien. De verdad quiero estar bien y estoy dispuesto a esforzarme para ello. Pero es más difícil de lo que parece. 

* No hablo aquí necesariamente de los seres humanos. Algo me dice que ciertos animales más evolucionados que las hormigas o las abejas, como, por ejemplo, los perros, los chimpancés o los delfines, también tienen en su sistema cognitivo un concepto parecido al de la felicidad, y, por lo tanto, también sufren. 

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